Portada libro La Mujer que no bajó del Avión |
El otro protagonista Alex Bernal, tampoco es mucho más afortunado. El no se cuestiona nada, ni de sí mismo ni de lo que le pasa alrededor. Esto le desplaza por la vida sin pena ni gloria, una existencia plana.
Con estos dos personajes y el acto anodino de apropiación de una maleta ajena, la autora apuntala un argumento lleno de emociónes muy hondas que invitan a la reflexión.
Sipnosis del libro ( extraído de Lecturópata blogspot )
Tras una desastrosa temporada en Roma, Álex Bernal llega de madrugada al aeropuerto de Barcelona. Cuando por fin aparece su equipaje solo otra maleta sigue girando en la gran terminal desierta. Álex, acuciado por la falta de dinero y de expectativas, se apodera de ella.
Empar Fernández |
Sin pretenderlo, se convertirá en el destinatario de la historia de Sara Suárez. La culpa, las obsesiones y los remordimientos convierten la vida de Sara en una espiral de mentiras, de la que ni ella, ni sus seres más queridos saldrán indemnes.
Antes de seguir, deciros que a mi la historia de Sara Suárez me conmovió hasta el punto que dejé de verla como personaje para compartir con ella su desdicha inabarcable.
La obsesión y la crueldad que va a emplear sobre un hombre que no la quiere, desencadena un caudal que se llevará por delante la vida de esta mujer y la de quienes tuvieron la mala suerte de cruzarse en su camino.
Hay un plus de sadismo , el segundo acto de la tragedia tardará veinte años en ejecutarse . La autora nos reserva una butaca en primera fila para asistir a la desintegración de Sara.
Alex Bernal vuelve de Italia a donde marchó siguiendo a su novia . La relación no sale bien y vuelve a su ciudad, Barcelona, con un fracaso más que adjudicarse y sin recursos . Mientras espera que salga su equipaje , repara en la maleta que da vueltas sin nadie que la recoja. Respondiendo a un impulso no calculado, coge las dos y se marcha a donde lo espera su hermano.
Su esperanza de encontrar dinero en el interior, se evapora .
Entre otros objetos , hay un cuaderno que parece contener, retazos de la vida de la dueña y que atrapará a Alex.
El diario es el hilo conductor que nos revela, de manera intermitente, la vida de uno y otro.
Alex, un tipo gris, sin grandes aspiraciones por no decir que ninguna, vive instalado en una especie de inercia vital, no actúa, no decide...
El preludio del diario de Sara es su viaje a Roma para hacer una tesis bajo la tutela de Aldo Trota, profesor universitario con prestigio. Ella, una mujer ambiciosa, con idea de escalar puestos en la Universidad, se verá arrollada por el enamoramiento que siente nada más conocer a su tutor.
Se obsesiona, pasa a cambiar su sueño de enseñar, de investigar,por conseguir que se enamore de ella . Empleará lo que haga falta para cazarlo.
Aldo Trotta es un hombre afable, casado y con dos hijos a los que adora, solo verá para su desgracia, a Sara como una estudiante más.
Ella , se insinúa. Se muestra graciosa, apetecible. No se parará ante el rechazo delicado del profesor. Aún así, casi por la fuerza, arrancarà al profesor dos encuentros. Dos encuentros donde Aldo se entrega casi por ser amable y no va a conseguir nada más de él. Ni siquiera cuando ella le diga que ha quedado embarazada.
Pese a que Sara nunca dijo que el hijo que espera era del profesor, se desata un bulo perverso . En la universidad se empieza a hablar que Aldo acosa a las alumnas .
Se habla de cierta joven, ella misma, a la que dejó embarazada sirviéndose del poder de su cargo. Sara rabiosa, consumida por la envidia al no poder soportar que su amor prefiera a su familia, no moverá un dedo para poner fin al descrédito sino que va a unirse a él.
No guarda ya ni la energía para mirar a su hija.
Desde ese día, la vida de Sara sólo conocerá el peso de la culpa. Se convierte en un alma errante entre la niebla del remordimiento. No le servirá ni el bálsamo del amor de su hija
porque no sentirá ninguno por la pequeña.
Vuelve a Barcelona a entregar a Marina al cuidado de sus padres y ella a sumergirse en el trabajo.
Pero pareciera que Sara está maldita. . El daño infligido al profesor no le saldrá gratis por mucha culpa que ella soporte. Si esto fuera una novela gótica diríamos que un espíritu maléfico y vengativo viene a cobrarse el verdadero castigo pendiente desde hace veinte años.
La última parte del diario narra este definitivo pago.
Alex es el único que sacará algo provechoso de toda esta fatalidad. Remover en su interior algún mecanismo para, tal vez, ponerse al mando de su vida.
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